Diario de una runner: Semana de récords

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Endomondo me ha concedido dos trofeos por batir todos mis récords en la primera semana del plan 10k. ¡Yija! Oye, ¿y tú cómo te las apañas para no ahogarte mientras corres?

Diario de una runner: El truco siempre está en sufrir y gozar

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Ayer me salté mi sesión de running de los domingos. No tengo excusa, simplemente lo hice. Preferí ir a cenar a un bar con tapas a un euro después de una jornada laboral mortífera, en lugar de liberar endorfinas y sudor a raudales. Aunque, bien visto, quizá tuvo la culpa la resaca deportiva del jueves.

Diario de una runner: Por las mañanas corro como los cangrejos

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¿Qué os parece si hoy sustituís los aplausos que reclamé el jueves por abucheos ensordecedores? Con lo contenta que estaba yo y vienen las pájaras mañaneras a joder la marrana.

Diario de una runner: Aplausos para mí, por favor

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Me he superado. En el último post vaticiné que “la próxima, más y mejor” y lo he cumplido, oigan. Casi 8 kilómetros y uno de ellos cuesta arriba, ¡ojo! Estoy taaaaan contenta que hasta se me olvida que mañana es posible que me cueste coordinar las dos piernas y tenga el lastimoso aspecto de una marioneta rota.

Diario de una runner: Rodillas de palo

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Tras un pequeño parón gripal, mi reto sigue en marcha. La Vuelta del Castillo fue el escenario sobre el que mis rodillas intentaron amargarme el entrenamiento, pero el regreso a mis orígenes atléticos amortiguó el dolor.

Diario de una runner: Correr, mejor sin móvil ni fútbol

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Ayer salí a correr con el móvil en la mano. Necesitaba tenerlo accesible para sacar una foto a un rincón del Paseo del Arga que me tiene enamorada: el Molino de la Magdalena o Molino de Ciganda. Terminé ‘robándole’ la imagen a un fotógrafo de la Valdorba porque la mía fue un pequeño bodrio.

Diario de una runner: Huelga de besugo, cardo y turrones

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He pasado las Navidades con la obsesión constante de que en cualquier momento, mientras caminaba, me iba a poner a rodar como una pelota. No me gusta la sensación de ser un pelicano humano y llevar todo el santo día el buche lleno, así que ayer me puse manos a la obra y salí a correr.