Las yoguis con las que aprendí a practicar yoga en casa

Empecé a practicar hace un par de años sobre una esterilla de camping; con Youtube como maestro. Desde entonces, mi rutina yogui ha variado poco. Ahora, practico sobre un tapete que resbala menos y amortigua más; soy un poco más flexible, más estable y más fuerte; y he añadido alguna que otra maestra a mi lista de reproducción. Sólo he ido a clase en una ocasión y fue hace medio mes. Así que la pregunta que más me han hecho desde que comencé ha sido: “¿De verdad has aprendido sola?”. Y la siguiente: “¿Cómo lo has hecho?”. Mi respuesta siempre es la misma: yo no soy un buen ejemplo.

Lo ideal es asistir a clases dirigidas en un estudio. Allí, los profesores te ayudarán con la respiración y te corregirán las alineaciones de las asanas. Yo no asisto porque considero que cada uno tiene que encontrar a su maestro de yoga, una persona con la que conecte de manera especial; y también el estilo que más le encaja. Mi calendario laboral es un caos y no me lo permite, así que decidí aprender en casa. Y lo he hecho gracias a que soy una persona muy constante. Practico todos los días, menos cuando me baja la regla -ya hablaré de esto, si queréis, en otro post-; y es así como he visto resultados a nivel espiritual y físico; aunque todavía me queda un mundo por descubrir y mejorar.

Si por lo que sea decides seguir mis pasos, voy a revelarte a mis maestras:

Nita: ella fue mi primera profesora. Con sus vídeos me inicié en la práctica de yoga y, por eso, le tengo un cariño especial. Me encantan sus clases porque acabo sudando y siento que mi cuerpo es más fuerte cuando termino. Tiene vídeos para todos los niveles, ya os digo que lo empecé así. Y, en mi opinión se explica muy bien. Suele organizar varios retos a lo largo del año a través de Instagram, con los que también se aprende muchísimo.

Brenda Medina: es una profesora mexicana con una flexibilidad asombrosa. Sus clases me gustan, sobre todo, para coger fuerza en brazos y piernas. Tiene clases para todos los niveles, aunque diría que, en general, es bastante exigente. Hay un punto que no me convence del todo; y es que ella fue bailarina e introduce algunas pinceladas de ballet en el yoga. Es cuestión de probar, pero a mí esto me echa un poco para atrás, porque las alineaciones no son iguales.

Marina Buedo: a esta chica la descubrí hace poco y ¡me encanta! Transmite un buen rollo que te alegra el día automáticamente. También tiene clases para todos los niveles y su punto fuerte es el hacer sonreír en mitad de una asana cañera. La recomiendo mucho si estáis empezando, porque explica todo genial.

Blanca Balaga: otra de mis primeras profesoras de yoga en internet. Con ella me pasa un poco como con Brenda Medina. Me gusta, pero no. No sé por qué su voz no consigue transmitirme todo lo que necesito al practicar. En Youtube no tiene muchas clases, pero sí que es bastante activa en Instagram.

Gaudium Vita: Ainània y Ari son dos jóvenes catalanas con muchos seguidores y muy activas en Instagram, donde hacen un montón de retos, muy útiles para aprender. Además, han abierto un canal en Youtube hace poquito y es muy recomendable para principiantes.

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