Apuntes de una yogui en construcción

Ommmmm. Sigo sumando minutos de felicidad en mi esterilla de camping y no porque esté de escapada con la tienda de campaña. Resulta que he añadido una adicción más a mi lista y no puedo parar: correr, chocolate, regaliz, té y . ¡Me encanta! Estoy completamente enganchada. Es increíble que en tan sólo un mes haya notado tantos avances y beneficios a nivel físico y mental. Parece que me pagan por vender esto, pero NO, de verdad, me siento mucho mejor cuando termino y, por mi forma de ser, me gusta contagiar a la gente bonita -la que se moja en el Charco- las cosas que me aportan buenrollismo. Así que, para quien se anime, aquí van tres apuntes que he descubierto en este tiempo:

  • Nunca antes de ir a dormir. He detectado que con el yoga no descargo mi energía, como sí me pasa con el running, si no al contrario, me activa. Así que los días que pospongo la práctica hasta última hora, me cuesta muchísimo conciliar el sueño.
  • El yoga no es dolor. Al día siguiente de mi primera práctica me quise morir de agujetas. En las sesiones más intensas, me sigue sucediendo. Pero mientras realizo las asanas, las disfruto, no las sufro. Nunca fuerzo. No se trata de eso. Soy consciente de que mi tobillo lesionado no puede con muchas cosas, así que me escucho y actúo en consecuencia. Si es demasiado para mí, me quedo en la variación más apta para mí. Ya llegará el momento de añadir dificultad, pero no a la fuerza.
  • En silencio. Consiste en tomar conciencia de nuestro propio ser, de descubrirnos e ir mejorándonos, una especie de diálogo positivo con nosotros mismos. Para eso es necesaria mucha concentración.  Así que sólo uso música de fondo en la de relajación final, shavasana. ¡Sí! Ya me estoy aprendiendo algunos nombres.

Si quieres saber cómo he aprendido y por qué practico yoga, lee ‘No soy una yogui, soy una guindilla‘. Si ya lo sabes, te dejo con las últimas 6 intenciones del #reto12días12intenciones de @reinodenita:

DÍA 7. GRATITUD

GRACIAS a quienes me hacen cosquillas en el corazón.

DÍA 8. FORTALEZA

¿Cuáles son mis fortalezas? He tenido que pedir ayuda a quienes mejor me conocen: la capacidad de ver siempre (o casi) el lado bueno de las cosas, el afán de superación y la empatía.


DÍA 9. SIMPLICIDAD

“Es sencillo ser feliz; lo difícil es ser sencillo”. 

DÍA 10. FLEXIBILIDAD

“Si eres flexible, te mantendrás recto” [Lao Tse] . Primera vez que me sale esta postura. Para mí es la más difícil. 

DÍA 11. DESACELERA

Gracias a la celeridad, vivimos en la era de la rabia. Desacelera.

DÍA 12. NAMASTE

Namaste (honro la luz que hay en ti). Hoy no tocaba esta postura, pero mi lesión en el tobillo no me lo permitía, me dolía. Así que, como el yoga no es dolor, he cambiado a otra postura de la práctica. 

¿Cómo me hago las fotos yoguis?

Sé que hay quien está cansado ya del gotelé y el terrazo de mis fotos yoguis, pero es lo que hay hasta que se me ocurra una ubicación mejor. NO, no practico yoga en el rellano de mi casa, ni sin esterilla. Sólo me hago las fotos de postureo allí. Lo primero de todo, una aclaración: vivo en el octavo piso de un edificio de ocho plantas; el ascensor llega sólo hasta el séptimo, donde no hay casas; así que mis vecinos no tienen por qué subir a mi rellano para nada. No hay peligro de cazada in fraganti. Sólo el de la limpieza, pero me sé los horarios y conozco a la perfección el ruido del ascensor porque mi vecina de enfrente es la sala de máquinas. Así que tengo tiempo de huir dado el caso.

Bueno, al tema. Así es como yo me hago las fotos:

  • Coloco el móvil en un palo de selfie y lo apoyo en la pared.
  • Pongo a grabar un vídeo.
  • Realizo la asana.
  • Paro el vídeo y tomo una captura de pantalla. Voilá. Ya tengo la foto.
  • La subo a Instagram para que odiéis mi rellano cada vez más.

9 Comentarios

  1. ¿Pero esto cómo funciona? ¿Es una postura cada día? ¿O la repetición de varias?

    • ¡No! Cada sesión consta de varias posturas y de transiciones entre ellas. Yo elijo una de cada práctica. Bueno, en el caso del #reto12días12intenciones, era Nita la que las proponía. Pero la sesión se hace entera, unos 40 minutos. Venga, prueba 😉

  2. Dani

    Buen blog!!! Es divertido leerte, sigue así.

    • ¡Muchas gracias! Cuánta ilusión me hacen estos comentarios 🙂

      Espero que sigas pasándote por aquí.

      Un abrazo 😀

  3. maratonman

    Puro arte Saioa¡¡¡, le das a todo que tia…seguro que te viene muy bien al trasladar los beneficios del yoga a la carrera, correras mas y mejor ya veras.Te veo muy elastica eh¡¡¡, esos ejercicios son todo menos faciles.
    Un abrazo¡¡.

    • ¡Maratonman!

      Ya ves que no puedo estarme quieta. De todo se saca algo positivo 🙂

      Un abrazo gigante 😀

  4. Dudu_segoviano

    Hola! No se muy bien como he llegado hasta este blog jeje pero me ha molado esos Furgoviajes y ese Yoga. Ire siguiendote cuando pueda como van tus avances… yo quiero buscarme una alternativa a mis escapadas por la montaña para cuando el tiempo no lo permita poder relajarme del trabajo y creo que voy a probar con tus recomendaciones.

    Gracias por la recomendacion de tus yoguis favoritas… me pasare a echarles un ojo.

    Una preguntilla… alguna musica en particular me recomiendas para el yoga… creo que platero no es muy recomendable no?? jejej

    Enhorabuena y un saludo desde Segovia

    • ¡Hola! Bienvenido aunque sea de casualidad jiji

      A ver si te animas a probar el yoga y me cuentas 🙂 Sobre la música, como se trata de tomar conciencia de uno mismo y hay que estar muy concentrado, recomiendo no practicar con música. Sólo los dos minutos finales de relajación, que, por ejemplo, yo me pongo Habib Koité.

      Espero que te sirva.

      Un abrazo para Segovia 🙂

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