Madrid, a golpe de secretos

Cuando preparo un viaje, ideo una escapada u organizo una excursión, mis dedos se lanzan como locos a teclear en Google “Los rincones con más encanto de…”, “Los lugares que no puedes perderte en…”, “Sitios secretos en…”. Cuando termino la búsqueda ratifico que, efectivamente, lo que yo ansío saber de un lugar desconocido no está en Internet. Los sabios consejos de un lugareño, con boina, palillo en boca y vara en mano, que se remonta hasta el mismísimo Paleolítico, que se emociona con las heridas que dejó la guerra y ríe con los chascarrillos que abruman su ya agotada cabeza, todo ese conocimiento único no los conseguiré en San Google, salvo en una excepción: Madrid.

La capi cuenta con un anfitrión de lujo, un pamplonica que nació un poco ‘gato’ hace 32 años, aunque no lo descubrió hasta hace seis, un periodista inconformista en busca del lado ‘oculto’ de Madrid. Aunque muchísimos ya lo conocéis porque revolucionó al mundo mundial tras descubrir que a uno de los leones que custodian el Congreso de los Diputados le faltan “huevos”, voy a hacer las presentaciones para quienes no sepan de su existencia. Mis charqueros, Manuel García del Moral. Manuel García del Moral, mis charqueros. Muak, muak. Y todos tan contentos. 

La última vez que me dejé caer por Madrid se lo comenté a Manu. Él, sin dudarlo, me regaló su secreto más preciado acerca de la capital: “No te vayas de allí sin subir a la azotea del Círculo de Bellas Artes“. Prometo que estuve a las puertas del edificio, pero no lo hice. Sustituí la oportunidad de disfrutar de la ciudad desde un punto de vista único por un chocolate con churros en Valor. La resaca que aturdía a mis anfitrionas dejó K.O a mi propuesta y, como buena/tonta invitada, obedecí servilmente y pasé de largo por el consejo del mejor guía de la ciudad. Pero no volverá a ocurrir. De verdad de la buena.

El caso es que mi amiguito Manu transformó su afamado blog en un libro cuqui que yo ya tengo entre mis manos y que hereda el nombre de su tocayo digital: Secretos de Madrid. En él encontrarás anécdotas, curiosidades, sucesos y edificios singulares que no te dejarán indiferente.

¿Conoces la historia del rinoceronte que sembró el pánico hace un puñado de años en el centro de Madrid y se cobró la vida de una veintena de personas? ¿Has visitado ‘El jardín del Ángel’, la floristería más antigua de la ciudad? ¿Conoces la morada del Ratoncito Pérez y el origen de la leyenda? ¿Has descubierto ya el rincón londinense escondido en el centro de Madrid?

Si todas, o casi todas, las respuestas dibujan un gran NO, corre a la librería a comprar esta joya que no faltará en mi maleta en el próximo viaje. Si, por el contrario, todas, o casi todas, han sido afirmativas, entonces, es que eres Manu y te tengo que dar la enhorabuena. ¡Eres un grande!

  • Podéis seguirle en Twitter y en Facebook, o por la calle, pero tendréis que correr para alcanzarle porque se mueve muuuucho por el mundo.

Imágenes | DavidHT (foto de portada), Manu y Charcodelocos.

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