Diario de una runner: Rodillas de palo

No me he rendido. Tampoco me ha atrapado el sofá durante una semana entera. Aunque Aitor diría -con toda la razón del mundo- que no soy demasiado constante en el ámbito deportivo, tampoco tiro la toalla al segundo día. La realidad es que la gripe me dejó bastante floja y no me he calzado las zapatillas hasta que no he conseguido que el aire atravesase los orificios nasales con normalidad. Pero aquí estoy de nuevo con mi y un posible objetivo a la vista: la San Fermín Marathon De momento, mi meta se encuentra en los 10 kilómetros, pero conforme avancen los meses hacia la cita, decidiré si cambio de distancia y me animo a la Media. Eso siendo extremadamente optimista y tenaz. De momento, poquito a poco.

Ayer cambié de escenario y mis zancadas me llevaron hasta la Vuelta del Castillo. De alguna manera, regresé a mis orígenes atléticos. Allí recorrí kilómetros y kilómetros sobre ese parque a lo largo de 10 años. Ayer volví a correr sobre el barro, a sortear las raíces cuya ubicación conocía perfectamente en el pasado a recordar los rodajes en equipo y, por ende, a echar de menos a mis compañeros de entrenamiento.

Tuve buenas sensaciones a nivel respiratorio y sentí que mi cuerpo podía correr a un ritmo más ágil que el que estaba llevando, pero fue imposible. Mis rodillas me boicotearon y un dolor en la parte externa de ambas articulaciones me amargó la salida desde el primer momento. En cuanto pasé de la acera a la hierba, aparecieron las molestias. Me forcé durante 5 kilómetros -mal hecho-, sin poder disfrutar del recorrido y volví a casa creyendo que me movía sobre dos frágiles palos a punto de astillarse. Hoy, el dolor se ha trasladado a la ingle derecha, supongo que por no parar a tiempo. Si hay algún experto en la ‘sala’, agradecería un comentario sobre el tema. Creo que el problema puede estar en que invierto poco tiempo en el calentamiento.  

Corrí 5,63 kilómetros en 34’45’’, lo que da una media de 6:10 min/km. Peor que la sesión anterior, aunque un poquito más de distancia. Quiero creer que mi pequeño bajón se debe a los problemas con las rodillas, a los resquicios de la gripe y a ese momento del mes teñido de rojo que me resta fuerzas. En cualquier caso, mañana más y mejor.

Imagen de portada | Noemí Larumbe (Diario de Navarra)

6 Comentarios

  1. Aitorcialized

    Ese retorunner tiene que acabar con la Media de Sanfermin! Goazen Sasu!
    Te habré contagiado lo de las rodillas de palo o k ase?

    Pregunta 1: lo mejor salir sin calentar, a fuego desde el primer minuto XD
    Pregunta 2: para calentar mejor poco a poco en la calle, que si empiezas en casa igual te entra la pereza y el dulce hogar te atrapa

    • Veremos a ver si mi forma física y mi trabajo se alían con los astros y puedo correrla jiji
      Ya sabes que todo se contagia menos la hermosura 😛
      ¡Menudos consejos me das! Que no quiero lesionarme Aitorcialized… ¿O es que quieres que me quede en casa para que no te aburras? jajajaja

  2. Mai

    Iepaa!!
    Pues la verdad que yo creo que la mayoría de la gente que salimos a correr o trotar a nuestro aire, no calentamos… Se empieza corriendo suave y nos pensamos que con eso basta, que ingenuos… La cosa es que ( en mi caso por lo menos) tengo que ponerme las deportivas y salir a la calle sin pensarlo dos veces…..como para ponerme a calentar!!! Que igual se me cruza el cable y me doy media vuelta y “pa” casa, sobre todo en invierno, jajaja.
    Respuesta nº 1, NO, por lo tanto no hay respuesta posible para la pregunta nº 2. Propósito hay y más ahora después de este escrito que soy totalmente consciente de ello.

    • Voy a informarme bien sobre el tema e igual hago un post al respecto. Seguro que tiene muchísima más importancia de la que creemos.

      Eso sí, Mai, nada de darse media vuelta y a casa ¿eh? ¡Que no nos pueda la pereza! 😀

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