Plan para correr 10 kilómetros y acabar con ganas de más

Cuando comencé el #RetoRunner en noviembre, correr 3 kilómetros sin parar suponía para mí un esfuerzo considerable; los 5, todo un órdago; y los 10, una meta utópica, en aquel momento. A pesar de todo, creí que marcarme un objetivo me ayudaría a la hora de ser constante en el deporte. Y, de pronto, me reenganché al como en mis tiempos de atleta pro. ¡Qué memoria tiene el cuerpo! Semana tras semana, sumando kilómetros a las zapatillas, conseguí los temidos en menos de una hora. Ayer, volví a batirlos. 

Para las nuevas incorporaciones al blog, dejo aquí el plan que seguí y cómo lo hice:

Tras cruzar el umbral de los 10, me relajé. Sin plan y con la astenia primaveral flirteando conmigo, naufragué. Salí a correr, pero fue como si una amnesia profunda hubiese borrado de mi cuerpo todo el trabajo previo. Así que me enfurruñé conmigo misma y diseñé un nuevo reto, que bauticé como #Love10k. Como su propio nombre indica, consiste en enamorarme locamente de dicha distancia y no sufrir con ella. Llevar una relación madura y no caer en un amor adolescente repleto de vaivenes.

La estrategia es la siguiente:

  • PRIMER DÍA. 6-7 kilómetros: he incrementado ligeramente los kilómetros del primer día de semanal porque me veo más capaz.
  • SEGUNDO DÍA. 3 kilómetros: la idea es ir metiéndoles mano a las series, pero de momento me conformo con hacer un 3.000 rapidillo a la semana. Lo de las series todavía lo tengo que estudiar.
  • TERCER DÍA. 10 kilómetros: mi tirada larga. La iré incrementando poco a poco conforme mi relación con los 10 se afiance. 

Ésta ha sido mi semana:

Las dos primeras sesiones fueron bastante bien, pero en la tercera, ayer, sufrí. Decidí subir a la Vuelta del Castillo porque allí se me hacen más cortos los kilómetros. A cambio, un cuestón inicial que me recordó que en la San Fermín Marathon también hay uno, pero está al final [NOTA MENTAL: Entrenar el recorrido]. No sé qué va a ser de mí en verano, porque ayer, que ni llegábamos a los 20 grados, tuve que parar dos veces a beber agua. También me tentó la idea de dejar el entrenamiento a medias en varias ocasiones, pero recordé a algunas personas y continué con fuerza. Los Novatillos estaban en ese momento corriendo la Maratón de Rotterdam. Por ellos, choqué los cinco mentalmente. Las #muetasquecorren habían conseguido recorrer 17 kilómetros el día anterior. Por ellas, volví a chocar manitas en mi cabeza. Y así, gracias a unos y otros, regresé a casa con un triunfo más en las piernas y con la marca del brazalete para smartphones gracias al sol. ¡Eh! pero soy capaz de correr 10.000 metros. ¡Qué satisfacción!

9 Comentarios

  1. Esto va bien, gracias por acordarte, yo también tengo una maraca muy mona en el brazo izquierdo. Lo de entrenar el recorrido es muy buena idea

    • ¡Alex!

      Cada vez que me enfrento a una cuesta, me acuerdo del Portal de Francia. Creo que va siendo hora de entrenarlo. ¡Allá voy!

  2. ¿Qué no sabes que va a ser de ti? Que terminarás los 10k del San Fermín Maraton y a los 5 minutos de cruzar meta te olvidarás del cansancio y del cuestón, y estarás más feliz que una perdiz 🙂

    • ¡Runnerica!

      De verdad que lo paso muy mal con estos calores… Buf. Tendré que salir al amanecer o al anochecer, pero a veces no me es posible por el curro y me como todo el solazo 🙁 ¡Tengo ganas de probar los 10k!

  3. Novatillo Total

    Aúpa Charco! !!

    Muchas gracias por acordarte de estos humildes Novatillos.

    Vas muy bien. Puedes irle metiendo mano al recorrido real poco a poco. Incluso te recomiendo hacer un día dos o tres veces la subida al portal de Francia suave suave para ir conociendo el terreno.

    Esos 10km molan. Seguro que te enamoran enseguida.
    Aloha!!!!

    • ¡Novatillo desde tierras lejanas! jajaja
      Al recorrido tengo que meterle mano pero ya por si se me resiste, que el portal de Francia me da miedito y va a ser duro. Creo que voy a seguir tu consejo y lo entrenaré varias veces para acostumbrarme.

      ¿Qué tal por Rotterdam? Ya leí que los dos muy bien, aunque no fulminases tu marca. ¡Grandes!

  4. Eso de no abandonar tiene mucho merito, yo mas de una vez he tirado la toalla entrenando pero tampoco pasa nada por tirarla de vez en cuando, siempre y cuando no se convierta en costumbre-capricho. Es todo un arte eso de saber dosificarse para evitar fatigas que empujan al abandono, en ello estoy.
    Un abrazo

    • ¡Maratonman! Yo es que ya tengo superada la pereza. A veces me es imposible salir a correr por curro y demás, pero no dejo que el cuerpo se acostumbre. Ahora que he conseguido ser constante, no puedo relajarme.

      ¡Un abrazo!

  5. Pingback: Diario de una runner: 10k Pamplona o cómo correr una carrera al revés | Charcodelocos

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