Por el buen camino

Por Pedro Armendáriz

Cuatro son ya los partidos que lleva sin caer derrotado en el campeonato liguero, al ver prolongada su racha el pasado domingo, tras vencer al Betis por 1-2, con tantos de Roberto Torres y Jordi Figueras en propia puerta. Ambos conjuntos terminaron con un hombre menos por la expulsión de Nono por parte de los locales y Andrés por los visitantes.

No pudieron comenzar mejor las cosas para los rojillos ya que a los dos minutos de juego vencían en el Heliópolis con un tanto de cabeza de Roberto Torres a centro de Marc Bertrán, produciendo la desesperación en la parroquia verdiblanca. En una primera mitad sin claro dominador pero sin apenas pasar apuros, en el minuto 37, los locales se quedaron con diez por la segunda amarilla a Nono, tras falta a Oriol Riera.

Tras el descanso, Garrido dio entrada a Molina y Jordi Figueras con la intención de, según él, ganar el juego aéreo, pero la cosa le salió rana con el segundo, ya que en el minuto 56, tras haber visto una amarilla y cometer un posible penalti, desvió un centro de Damiá a su propia portería, dando así el segundo tanto a los rojillos.

La tranquilidad había llegado, pero como esto es Osasuna, duró muy poco. En el minuto 60, Andrés cometió una pena máxima y fue expulsado, aunque Rubén Castro estrelló el balón en el larguero. En el minuto 80, Jorge Molina batió a Riesgo y puso el miedo en el cuerpo de toda la afición rojilla, que vio peligrar que los tres puntos viajasen a Pamplona. A partir de ahí fue un querer y no poder por parte de los locales, donde los navarros pudieron sentenciar a la contra por mediación del Gato Silva y Torres.

Como decía la semana pasada en La Regadera, iban a ser claves los primeros compases de partido, en el que tras conseguir marcar pronto Osasuna, provocó la ansiedad y angustia en el cuadro bético, al que no le salió nada en todo el partido, con un expulsado en la primera mitad, un gol en propia puerta y posteriormente un penalti errado, cosas que antes pasaban pero al revés.

El conjunto de Javi Gracia ha cogido una dinámica muy buena en la que los jugadores poco a poco van cogiendo una confianza tremenda, creyendo en sus posibilidades, es el caso de hombres como Damiá, Arribas, Torres, que se van erigiendo los líderes del equipo.

Esta victoria aparte de hundir un poco más a un rival directo, permite poner un colchón de cinco puntos sobre el descenso y poder afrontar los encuentros sin tantos nervios, pero ¡¡¡ojo!!! no se ha conseguido absolutamente nada. El técnico navarro tendrá que saber transmitir a sus pupilos que no cabe relajación, por que como decía el gran Zabalza, “si nos relajamos, somos muy malos”, y el equipo ha demostrado que cuando da la cara es con la soga al cuello y no en estas situaciones.

La semana que viene toca visitar Granada, un rival en una posición tranquila pero de los que seguramente al final de liga se esté jugando la permanencia, con trabajo y humildad seguro que se puede traer la victoria para Pamplona, por eso desde la Regadera, ahora y siempre ¡¡¡AUPA OSASUNA!!!

Imagen | EFE

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