Baño rojillo

Por Pedro Armendáriz

Partidazo de que pasó totalmente por encima al todopoderoso y hasta ayer mejor equipo de la liga, el Atlético de Madrid, al derrotarle por un contundente tres a cero en una primera mitad para enmarcar. Los navarros ven así cómo el colchón de puntos que tienen sobre el descenso aumenta en una inimaginable cifra de siete puntos, eso sí, no hay nada conseguido.

Con la misma alineación que empató la semana pasada en Elche, los de Javi Gracia salieron a por el partido, nada de especular, con una gran presión en todas las líneas del campo unido a un exquisito trato de balón, volvieron locos a los colchoneros. En el minuto 6, y tras una jugada ensayada de córner, Cejudo anotó el primer gol de la noche. En el 21, Armenteros con un cañonazo marcó el segundo. Y, en el 41, Roberto Torres, de cabeza, cerró la goleada y puso la guinda al mejor primer periodo rojillo en mucho tiempo.

Tras la reanudación, el técnico visitante dio entrada a Koke por Mario Suárez con el fin de dar más mordiente ofensiva a su escuadra y evitar que con una amarilla fuera expulsado, pero el guión del encuentro apenas cambió. Osasuna fue dueño y señor del balón moviéndolo de un lado a otro volviendo completamente loco a su adversario.

El Atlético de Madrid basó todo su poco arsenal ofensivo en juagadas aisladas de Diego Costa o en un remate de Raúl García, intentando poner el miedo en el cuerpo a la afición navarra, pero no era la noche de ninguno de ellos y el marcador ya no se movió, la noche fue únicamente rojilla.

Baño táctico el que recibió el gran Cholo Simeone de su homónimo, que vio cómo sus jugadores se veían superados en todas las líneas, yo pienso que Diego Costa tardará varias noches en dejar de soñar con Loties. Osasuna dejaba sacar el balón a los centrales rojiblancos, ya a partir de ahí presión asfixiante, que se vio traducida en continuas pérdidas e imprecisiones de los visitantes.

Otra cosa que hay que alabar es que los locales en todo momento leyeron muy bien el partido, primero yendo a por su rival para después guardar la ropa de manera brillante y, como realmente más sufre el oponente, moviendo el esférico de un lado a otro y que corran detrás de él. Gran partido en el que destacaron todos los jugadores, pero a mí personalmente me alegra ver otra vez en el equipo a gente de casa como Roberto Torres, el chaval necesitaba un partido así para volver a coger la confianza que podía haber perdido.

Subidón de moral importantísimo en la parroquia rojilla, pero hay que tener en cuenta como decía anteriormente, que aún no se ha hecho absolutamente nada, si se pierden un par de partidos otra vez se volverá a estar con la soga al cuello, esperemos que esto no ocurra y sigamos recibiendo alegrías como la de la noche del domingo.

La semana que viene toca visitar al Levante, un rival que con una plantilla limitada, a base de esfuerzo y superación, año tras año va cumpliendo su objetivo, por eso no cabe relajación alguna. Este encuentro es muy importante porque puede marcar el camino dónde va estar el equipo hasta final de temporada, por eso desde La Regadera ahora más que nunca ¡¡AUPA OSASUNA!!

Imagen de portada | AFP

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