Seis tesoros que encontré en 2013

Una caja de colores, que compré en los chinos hace años, atesora los recuerdos más íntimos de mi última década: cartas, dibujos, detalles… Esta entrada pretende ser algo así y desenterrar el cofre de mis de este 2013: sabores que descubrí, aficiones que desperté, sonidos que disfruté, productos nuevos que hallé, sensaciones que sentí y paisajes que escudriñé durante este maldito año (ya os contaré por qué). 

El placer de cocinar

Durante un cuarto de siglo he visto todos los días cómo cocinaba mi madre, pero nunca he mirado. Mi interés por la cocina era nulo, hasta que la independencia me cuestionó: “¿Vas a vivir el resto de la vida alimentándote de macarrones, pizza y tortilla de queso?” Respondí con un contundente “¡NO!”. Así que me he puesto manos a la obra con el delantal y reconozco que le estoy cogiendo el gustillo.

 Ya sé hacer lentejas, de bote, berenjenas rellenas de atún y de carne, arroz a la cubana, hojaldres de txistorra, almejas a la marinera y besugo al horno. ¡Toma ya! Cuando domine mejor el arte culinario, quizá me lance a publicar recetas en el Charco. Mientras tanto, voy a seguir salpimentando postres, friendo tartas y batiendo lechugas, siempre con el extintor a mano, por si se enfría algo.

El té rojo de Gracia Blend

Tras un año de iniciación tetera, puedo afirmar y afirmo que el té me sienta estupendamente bien: me resulta inspirador, reconfortante y depurador, al mismo tiempo que de alguna manera templa mis nervios. Bebo una taza de esta infusión y me cambia el chip.

He tenido distintas experiencias con diferentes tipos de té durante el 2013, así que, después de realizar un exhaustivo análisis, me quedo con el rojo.

En una escapada furgoperfecta a Toledo, el dueño de un restaurante árabe nos invitó a una taza de té a la menta. Riquísimo. La madre de Aitor nos regaló tres cajitas muy cuquis de té negro londinense. Intenso, pero muy bueno. También compré uno de esos pack de Hornimans con los que puedes probar té de todos los colores. Ahí tengo todas las bolsitas muertas de asco en el armario desde que entré a Tea Shop y caté el té rojo de Gracia Blend. Lleva aroma de vainilla, corteza de naranja y pétalos de rosa, aciano y girasol. Para mí es un 10.

La música de

La Maravillosa Orquesta del Alcohol fue la banda sonora de mis vacaciones de verano frustradas. En ese viaje me hice fan de la voz rota de su cantante, David Ruiz, del sabor a folk de sus melodías y de su apuesta por el acústico.

Dejo que ellos mismos se describan. “La M.O.D.A es un original sexteto que mezcla música acústica e instrumentos como acordeón, banjo, mandolina y saxofón. Con un sonido que bebe del folk, el blues y el rock & roll, esta banda burgalesa lleva 2 años sin parar de hacer canciones y actuando por todo el país: en festivales, como teloneros de artistas internacionales (Dropkick Murphys, Frank Turner), en salas, bares o en la calle”.

Si los quieres conocer tienes dos opciones: comprar ‘¿Quién nos va a salvar?’ o escucharlos en directo en uno de los conciertos de su gira.

La playa en invierno y la montaña en verano

Si te sumerges en mis sueños, me verás tostándome al sol en una preciosa playa de aguas tranquilas y cristalinas con los pies enterrados en arena blanca. Si tienes acceso a los sueños de Aitor, tendrás que seguirle el paso hasta las cimas de los Pirineos. Este año hemos hecho un cóctel con nuestros respectivos Morfeos y hemos conocido así la costa al filo del invierno y la montaña en pleno verano.

Ir a contracorriente nos ha regalado instantes impagables: la paz de las calas de la Costa Brava, lejos del barullo estival, la bravura del Cantábrico en soledad, el encanto del Pirineo aragonés a todo color, sin el blanco y negro invernal… Maravillas para los sentidos.

El Paseo del Arga

Una de las infinitas cosas buenas que me ha regalado mi emancipación ha sido recuperar el #retorunner en un escenario ideal, el Paseo del Arga. Me calzo las zapatillas y recorro la vera del río con sensaciones nuevas y experiencias diferentes en cada ruta

Por el día, sonrío al ver los ponis y caballos de Goñi, me entretengo con la algarabía de quienes pasean por el mismo recorrido que yo, persigo con la vista a los perros jugueteando, observo el paisaje rural a los pies de la ciudad. Por la tarde, en cambio, me sumerjo en mis pensamientos mientras admiro la ciudad iluminada y yo, a sus pies, escucho el ‘canto’ de las aguas del río Arga.

Los champús sólidos de

Estoy obsesionada con el pelo. No es que lo tenga especialmente bonito, ni extremadamente largo, ni súper rizado, ni lisísimo. Es sólo que soy adicta a los champús y los pruebo todos. Analizo el brillo, el volumen y la hidratación que me deja cada uno de ellos, ninguno me convence y vuelvo a buscar otro.

Pues bien, al final mi cabello se cogió la baja por explotación higiénica, supongo. Me suena que ya os lo confesé, pero para quien no lo sepa, hasta hace unos meses sufrí un horrible picor y una incómoda descamación en el cuero cabelludo. Leí a algunas bloggers buenas opiniones sobre los champús sólidos de Lush e inmediatamente inicié un pedido, porque en Pamplona no hay tienda física. El caso es que acerté y nunca falta una de sus pastillas en mi ducha.

La primera vez escogí Squeaky Green (7,95 €), especialmente indicado para mantener el cuero cabelludo en buenas condiciones. La ortiga, el romero, el árbol de té y la menta, contenidos en esta pastilla de jabón, consiguieron que el picor desapareciese. Después probé Como Nuevo (7,95 €), que huele tan rico que dan ganas de darle un mordisco, y Reencarnación (6,95 €), pensado para cabellos oscuros. Los tres me han funcionado muy bien, aunque el último ya no está a la venta.

La aplicación puede resultar un poco engorrosa al principio, pero no consiste más que en frotar suavemente la pastilla por el pelo y después masajear el cabello con las manos como con un champú normal. Después aclaras y listo.

A priori puede pensar, “¡pero qué caro es esto!”, en cambio contando con que el champú me duró medio año, yo diría que la relación calidad-precio está bastante bien.

Además, el trato al cliente es impecable: el pedido llega en apenas 4 días, añaden tres muestras personalizadas de otros productos que ellos creen que pueden gustarte y un catálogo tentador con todo el género que venden en la tienda.

En honor a la verdad diré que no me ha gustado todo lo que he probado de esta marca. Por ejemplo, no volveré a comprar el champú líquido Reanimator (8,40 €) porque no sentí la acción rehabilitadora que promete, y tampoco repetiré con el acondicionador Coolaulin (6,50 €), no noté el efecto hidratante que buscaba aunque reconozco que tiene un aroma a coco que me encanta.

A quienes se animen a probar esta marca, una advertencia: los champús no contienen sulfatos y el pelo lleva a cabo un proceso hasta que se desintoxica de ellos. Así que, tened paciencia si notáis al principio que se os reseca el pelo, no tardará en acostumbrarse.

¿Qué tesoros has hallado tú en este 2013 y que ahora recomiendas?

Imágenes | Charcodelocos y La M.O.D.A

2 Comentarios

  1. LA BRUJA

    ¡Ojalá que el 2014 te enriquezca tanto o más como este 2013! ¡Un besazo muy fuerte!

    • ¡Ojalá que el 2014 nos traiga todo lo bueno que no nos regaló 2013 y nos quite todo lo malo que nos dio! Vosotros sois el tesoro de mi vida 🙂 por eso no salís en la lista 😉 ¡Muá mi brujita!

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