Minifurgoperfectos en Toledo

La llave gira y sale del contacto tras 5 horas non stop. El motor de la VanVan calla y da paso al ronroneo propio del frenesí amoroso en el coche contiguo. De telón de fondo, el reflejo iluminado de la Ciudad de las Tres Culturas sobre las aguas del río Tajo. nos recibe en la noche de los muertos derrochando pura vida.

Nos adentramos en la también conocida como Ciudad Imperial a través de la puerta de Alcántara, que da acceso a las murallas y anuncia el espectáculo arquitectónico al que estamos a punto de asistir, un cóctel árabe, judío y cristiano en perfecta armonía.

En lo alto de la colina, el Alcázar domina el horizonte manchego. A sus pies, paseamos por las sinuosas calles toledanas dibujando un laberinto entre iglesias, mezquitas y sinagogas. Con la boca semiabierta y la vista en alto, como buenos turistas, deambulamos sin rumbo fijo escudriñándolo todo. Así, con la curiosidad despierta de quien desconoce un lugar, descubrimos un patio toledano con mucho encanto y una particularidad de la ciudad que a menudo pasa desapercibida: el trampantojo. Una técnica pictórica que trata de engañar a la vista simulando espacios arquitectónicos que no existen. Sirve, por ejemplo, para dar perspectiva y amplitud a callejuelas demasiado estrechas.

Me estreno con la comida árabe en ‘La Posada del Cristo de la Luz’, frente a la mezquita que lleva el mismo nombre. Pese a que el servicio está un poco descoordinado, la comida me encanta y el local tiene su aquel. Además, nos invitan a un té a la menta riquísimo. Así que, en general, salimos con buena sensación del sitio. Y, de la mano del ocaso, observamos con otra óptica la ciudad desde el Mirador del Valle. Espectacular.

Para poner el broche de oro a nuestra miniescapada furgoperfecta, conocemos el Toledo de los decrépitos -más conocidos como locos, dementes o majaras-, gracias a una ruta nocturna que nos lleva de visita a una típica casa toledana convertida en un manicomio encantado, con mago y chupito sangriento incluidos. Aunque no cobro comisión, os recomiendo la excursión de Rutas Toledo en la noche de Halloween.

Para quienes viajen en : Toledo tiene dos . Nosotros pernoctamos en el parking de Santa Bárbara. En el acceso, un cartel señala que la acampada está prohibida, pero no tuvimos ningún problema. Muy tranquilo el sitio y en un lugar privilegiado, a escasos minutos andando del centro y a orillas del Tajo.

Imágenes | Charcodelocos

2 Comentarios

  1. Conozco perfectamente el sitio del que hablas y sí, es bastante tranquilo para dejar la furgo y subir, sólo tienes que cruzar el puente Alcántara y estás en el casco viejo de Toledo.

    Por cierto, muy buen vídeo.

    • ¡Hola!

      Muchas gracias por tu comentario 🙂 Toledo es increíble.

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