El día que perdí la fe

Hubo un tiempo en el que me supe la Biblia de principio a fin. Nací en una familia cristiana, estudié en un colegio de monjas y en una universidad del Opus Dei. Me bautizaron, hice la Primera Comunión y elegí confirmarme por voluntad propia. Sin embargo, no bautizaré a mis hijos ni me casaré por la Iglesia.

La última vez que fui a misa por iniciativa propia decidí que no me convencía y no regresé. Sólo he vuelto para asistir a comuniones, funerales, bodas o bautizos. Sentada en aquel banco de madera frente a la cruz me sentí en una especie de secta. Un sacerdote repetía una y otra vez un discurso ya caduco y anticuado, incluso primitivo. Los feligreses entonábamos al unísono las oraciones, como un eco, sin pensar en las palabras que estábamos pronunciando, dibujando cruces en el aire sobre nuestro cuerpo. Y me dio miedo. Así que dejé de hacerlo y perdí en cierto modo la , al menos esa que me acompañaba desde el nacimiento.

A partir de entonces, no es que sea atea ni siquiera me planteo hacer apostasía, soy creyente a mi manera, quizá un poco agnóstica. Y lo soy porque así lo decidí. El caso es que me gusta pensar que existe una fuerza externa que cuida de mí, a la que le pido favores espirituales y agradezco su bondad con los míos y conmigo. Yo le llamo Dios pero perfectamente podría llamarse Patxi o Jimeno. El nombre da igual. Eso es lo que son para mí las : herramientas que ha creado el ser humano bajo distinto nombre para combatir la incertidumbre que le supone no tener respuesta a preguntas existenciales. Y como tal, como utensilios de alivio mental, considero a todas ellas totalmente válidas. Sin embargo, es el punto en el que las se vuelven irrespetuosas, clasistas y radicales cuando no me encajan, me aborrecen y, por ende, las rechazo.

Alguien me insinuó una vez que ser cristiana y no ir a misa no era la actitud de una persona buena. Vamos, que estoy en pecado. A mí me supo a cuerno quemado y reaccioné diciéndole que me considero infinitamente mejor persona que mucha gente que ora frente a Cristo mientras practica la homofobia, el racismo, el machismo, la violencia, la pederastia, el abuso de poder y se baña en oro ante una pobreza espeluznante. Y de verdad lo creo. La religión no salva el alma de nadie.

La sociedad, en general, se cree en el derecho de obligarte a creer o dejar de creer en algo por el simple hecho de haber nacido en un lugar y momento determinado. Hace poco me contaron el caso de un niño que cada vez que tiene que participar en los ritos de su religión se mea encima. A ese niño nadie le ha preguntado si cree en Dios, en Buda, en Jehová, en Alá, en Messi o en Dora la Exploradora. Ni siquiera él se lo ha planteado porque ahora mismo no está en edad de comprender qué es una divinidad ni todos esos actos litúrgicos a los que, de alguna manera, le obligan a asistir. Estoy segura que esto pasa habitualmente en muchas familias. Por eso yo a mis hijos les daré la opción de elegir si quieren creer, o no, en algo y que en cualquier caso sean ellos quienes definan quién o qué es ese algo. No me importará, por tanto, que elijan practicar cualquier religión siempre y cuando sea una elección libre, personal y razonada. Les inculcaré que no arderán en el infierno por ser ellos mismos, al contrario, serán felices y libres. Muy libres.

Imagen | Charcodelocos

7 Comentarios

  1. Anónimo

    Me gusta tu forma de escribir todos los temas los haces muy tuyos sencillos que llegas a la gente sigue asi eres unica .Te deseo lo mejor porque vales un monton

    • ¡Muchas gracias, Anónimo! No sabes la ilusión que me hacen este tipo de mensajes 🙂
      Espero seguir leyéndote por aquí. ¡Un besazo!

  2. Pingback: De furgoperfectos por Cantabria | Charcodelocos

  3. Janice

    Me relaciono 100% con lo que dices. Nací en el seno de una familia Cristiana también y asistí a colegio católico hasta los 8 anos pq le suplique a mis padres que me sacaran de ese colegio. Las monjas eran Insoportables y no aguantaba ese tipo de ambiente. Para empeorar las cosas la mayoría de mis familiares son evangélicos y no hay quien los aguante con sus sermones de que los “catolicos” no estan salvos pq no “aceptan” a Cristo como su Salvador como ellos supuestamente lo hacen. Yo si perdi completamente la fe en un Dios Cristiano, no soy atea pero mentiría si digo que soy Cristiana. Para Mi el cristianismo lo único que hace es criticar y juzgar, no todos pero mi experiencia con cristianos en especial con los evangélicos ha sido una negativa y amarga. Para mí más que nunca no mejor Dios que la Madre naturaleza.

    • ¡Hola Janice!

      Muchas gracias por dejar tu opinión sobre el tema 🙂

      Enhorabuena por ser capaz de seguir tu propia fe y no la que te ‘impone’ tu familia.

      Espero leerte más por aquí.

      Un abrazo.

  4. Alejandra

    Estoy en cada palabra tuya de acuerdo yo estoy pasando lo mismo pense que yo sola pensaba asi y que los curas te comen la cabeza que anda a misa los domingos si no es pecado, confesate si no es pecado todo es pecado. Trabaje gratis en una parroquia y el cura ni las gracias me dio encima me prometio ser su asistente gratis claro y ni bolilla mejor para mi gratis basta ellos cobran sueldo no hacen nada gratis yo peco y ellos? y como destratan cuando necesitas por algun problema o confesion tenes que correrlos es una maraton encontrarlos y encima que te den bolilla por que ni te escuchan ponen cara de tediosos y aburridos. Por suerte
    encontre tu pagina y me encanto me suscribi genial lo que decis!!

  5. Jorge mari

    QUE IGNORANCIA DE ESTA PERSONA AHI LOS INCREDULOS Q TODAVIA LE DAN LA RAZON ESA OPINION ES 100% SATANICA

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