El reto de ponerte un reto


Vivimos en una sociedad en la que la pérdida de motivación es habitual. La crisis económica, la desconfianza en nuestros dirigentes, el creciente desempleo, las protestas contra los recortes… En fin, toda esa amalgama de mensajes negativos está generando agotamiento, desilusión y estrés crónico.

El doctor Herbert Freudenberger, allá por los años 70, fue el primero en poner nombre a este fenómeno: síndrome Burn-Out. Comparó este desgaste psicológico con un edificio quemado: el exterior se mantiene más o menos intacto, pero el fuego consume los recursos internos y deja un gran vacío en el interior.

Me consta que hay mucha gente que se siente así. En realidad creo que todos hemos sentido ese vacío existencial alguna vez por una cosa o por otra. La rutina, los fracasos y los desengaños son otros factores que llevan a la pérdida del entusiasmo. Y esto suele generar un bloqueo: “Como ya nada me ilusiona y la vida es una mierda, voy a pasar el resto de mis años siendo una auténtica piedra, viviendo entre el aburrimiento y la vinagrez”.

Como he dicho, hasta hace dos semanas yo me encontraba en esta situación, medité (ya sabéis que me ha dado por la meditación) y, entonces, me puse a reactivar mi vida. De la parálisis a la acción. Si tú también estás en este punto ahora o simplemente te apetece probar cosas nuevas, tengo un reto para ti. ¿Te apuntas?

Los proyectos llenan la vida de sentido. Así que mi propuesta es esa, marcarse un reto personal y cumplir con él. De esta manera, sentirás que despiertas, te activas y, en definitiva, originas tu propia vida. Pasarás del cansancio de lo cotidiano al asombro de superar tus límites.

El reto que te propongo es de 30 días. Puedes empezar cuando quieras. Da igual si es lunes o miércoles, si es 1 de enero o 20 de noviembre. En cuanto estés decidido, hazlo. Es importante que marques una fecha de cumplimiento para observar los resultados. Hoy mismo es un buen día para empezar.

Fija una meta

Empieza por soñar cosas pequeñas, cuando domines el arte de marcarte , ya optarás a retos más grandes. Primero párate a pensar en qué te gustaría conseguir y nunca te has puesto a ello o has fracasado en el intento. Correr un maratón, leer cada noche, perder peso, aprender a hacer ganchillo, escribir un libro, dejar de fumar… Cualquier cosa vale.

Por supuesto, debes elegir objetivos que te gusten, no se trata de que sea un martirio, sino de que encuentres nuevas motivaciones en la vida y te superes.

Te recomiendo que sean objetivos medibles, realistas, ambiciosos, pero alcanzables. Así te supondrá un esfuerzo pero tendrás recompensa.

Ahora, escribe en una hoja las diez metas que te gustaría conseguir, selecciona cinco y quédate con una. Ya tienes tu reto, ya tienes tu motivación y además por escrito. Eso te servirá para tomártelo más en serio.

Haz público tu reto, o no

Algunos consideran que para alcanzar un objetivo es bueno contárselo a alguien porque hacer público lo que quieres conseguir aumenta tu nivel de compromiso con esa meta. Se lo has dicho a alguien, así que en teoría estás más obligado a cumplirlo.

Sin embargo, una investigación del profesor Peter Gollwitzer, de la New York University, sugirió justo lo contrario: al hacer públicas nuestras metas el compromiso con ellas se reduce.

Una posible explicación es que al compartir nuestros retos con otros tenemos la sensación de que ya hemos dado el primer paso para alcanzarlos, y con eso ya hemos hecho suficiente para avanzar.

Esto lo dejo a tu elección. A mí me motiva más publicar mis retos personales y ahora las redes sociales nos dan muchas posibilidades, pero tú decides.


No tienes superpoderes

Sé coherente contigo y ten claro hasta dónde puedes llegar y hasta dónde no. No tienes superpoderes y tampoco prisa. Es normal que tengas altibajos y que no todos los días te superes, pero disfruta de cada sensación que experimentes y nunca te rindas.

Puedes probar a desglosar tu meta en submetas más pequeñas que te lleven a su consecución total. Cada vez que superes una, te estarás superando tú. Saborea cada uno de esos progresos. Si en un mes no consigues tu objetivo, no importa, habrás alcanzado distintas “minimetas” y tienes meses de sobra para llegar a más. Lo importante es que te has levantado del sofá y estás originando tu vida.

Desarrolla tu fuerza de voluntad

La pereza será uno de tu peores enemigos en cualquier reto. En este también. No te preocupes, puedes vencerla con un ejercicio muy sencillo: asocia el placer a realizar lo que te has propuesto, y el dolor al hecho de no cumplir con ello. Así se genera la fuerza de voluntad.

Además, ¡tengo una buena noticia! El cerebro tarda 21 días en construir un nuevo hábito. Poco más de dos semanas y el cerebro fulmina la pereza. Ten paciencia y constancia.

Piensa que si realizas tu meta serás más feliz, sentirás satisfacción al terminar el día. Si ni siquiera lo intentas, te sentirás frustrado.

Entrena tu lenguaje interior

Los obstáculos están dentro de ti. Puedes evitar el fracaso cuidando tu lenguaje interior con pensamientos motivadores: “Lo voy a conseguir”, “Soy capaz de hacerlo”… Por supuesto, el “No puedo” no vale. 

Una de las ramas de la psicología más novedosas incide sobre este asunto. Es conocida como Programación Neurolingüística () y quizás te suene por el famoso orador americano Anthony Robbins, autor de distintos libros de autoayuda (‘Poder sin límites’).

La PNL ayuda a limpiar tus miedos, a mejorar la autoestima, aliviar posibles conflictos internos, aprender técnicas de … Todo a través de un lenguaje positivo. 

Si te interesa el tema, te recomiendo un libro: ‘La PNL: La nueva tecnología del éxito’, de Steve Andreas y Charles Faulkner. 

Recuerda, por muy difícil que sea el reto no seas tú quien se ponga los obstáculos en el camino.
En definitiva: programa, divide el objetivo en metas más pequeñas y automotívate con tu lenguaje interior. Puedes probar a plantearte un reto cada mes y verás reactivada tu vida. 

Imagen | israelleal.com y cliseps.com

9 Comentarios

  1. Anonymous

    Solo actuando de esta manera,que tan bien expones, seremos capaces de llegar a conocernos realmente, porque veremos lo que somos capaces de llegar a hacer. El optimismo, la autoestima y el reconocimiento de nuestras limitaciones (pocas), serán nuestros compañeros de viaje. Muchas veces los obstáculos mas difíciles de saltar o esquivar, son irreales,imaginarios. Creados por nosotros mismos, por la educación que hemos recibido, la época, el lugar… Realmente, para una persona optimista y luchadora, e inconformista con las circunstancias existenciales en las que está sumergida, y que acostumbra a transformar los obstáculos que se va encontrando, en pequeños retos personales, no hay muchos límites. A veces los límites somos nosotros mismos, y los retos nos ayudan a ser conscientes de ello. Por una vida llena de retos, energía positiva y entusiasmo!!!

    • Así es, los obstáculos los generamos nosotros mismos, así que está en nosotros eliminarlos y avanzar 🙂 Gracias por participar en el blog, espero verte más por aquí, o leerte haha!

  2. Anonymous

    Por una vida llena de satisfacción, el saber q hacemos lo correcto, no lo q está bien visto o lo q la sociedad aprueba, sino lo q nosotros realmente deseamos.
    Ayer 6 meses sin fumar! y a ver si a la tarde voy al gimnasio! 2 retos! 🙂

    • ¡Ánimo con tus dos retos!Si crees en ti y vences a la pereza, los tienes ganados. Gracias por participar 🙂

    • Anonymous

      Tienes mucha razon, nos sentimos mucho mejor cuando consegimos logros personales aunque sean pequeños. La vida va demasiado deprisa ,tenemos que intentar ser felices cada momento como si fuera el ultimo y hacer que nuesto entorno tambien lo sea

    • Así es, las pequeñas cosas nos hacen sentirnos vivos cada día. A veces estamos demasiado ocupados viendo como pasa la vida en vez de vivirla. Espero seguir leyéndote por aquí 😉

  3. Anonymous

    A mi me parece un buen reto para todos, el levantarte cada día y ser consciente de que cada uno de nosotros somos parte de un todo, así que la empatía con los que tenemos cerca sería un doble reto conseguido porque ayudarías al projimo y tu mismo te sentirías plenamente satisfecho.¡Animo y consigamos un mundo menos egoísta y más humano!

    • El problema del reto que propones es que es un reto para la humanidad, una humanidad que está podrida por el señor don dinero y la falta de valores.
      La gente generosa como tú está en peligro de extinción, pero si tu reto es contagiar a los demás con tu empatía… ¡adelante! Al menos crearás un entorno más humano y eso te llavará irremediablemente hacia la felicidad 🙂

  4. ¡Qué razón tienes! Hace tiempo que me sentía perdida y sin la capacidad de “encender el tren”, era como que no tenía una motivación a la que agarrarme… Ahora, poco a poco, empiezo a encontrar un camino y ¡justo encuentro tu post! Se que ya hace muuuucho tiempo que lo escribiste pero creo que después de leerlo, voy a seguir pasandome por éste blog. Por cierto, espero que no te importe que lo enlace a un post que voy a publicar. Un abrazo!

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